Berenjena
La berenjena es una hortaliza de verano que destaca tanto por su forma y color como por su enorme versatilidad culinaria. Aunque hoy es muy común en la cocina mediterránea, su origen se sitúa en el sudeste asiático, especialmente en India y China, donde se cultiva y consume desde hace miles de años. Desde allí se expandió hacia Medio Oriente y Europa, integrándose con fuerza en tradiciones culinarias como la italiana, la griega y la árabe.
En el huerto, la berenjena es una planta que ama el calor. Necesita temperaturas altas, buena exposición al sol y suelos fértiles para desarrollarse correctamente. Es una hortaliza generosa: una vez que comienza a producir, lo hace de manera constante durante toda la temporada. El momento ideal de cosecha es cuando el fruto aún está firme, con la piel brillante y las semillas poco desarrolladas, ya que en ese punto la textura es más suave y el sabor menos amargo.
En la cocina, la berenjena tiene la particularidad de absorber muy bien los sabores, lo que la convierte en una excelente base para múltiples preparaciones. Puede asarse, saltearse, hornearse, grillarse o transformarse en purés, cremas y rellenos. Preparaciones como el baba ganoush, la caponata o la moussaka son ejemplos clásicos de cómo esta hortaliza puede ser protagonista.
https://thehappyfoodie.co.uk/recipes/yotam-ottolenghis-burnt-aubergine-with-tahini/La berenjena es rica en agua y fibra, contiene antioxidantes, especialmente en su piel, además de vitaminas B y minerales como potasio y magnesio. Su bajo aporte calórico la hace ideal para una alimentación equilibrada, sin sacrificar sabor ni variedad.
Para conservar la berenjena en buenas condiciones, lo ideal es guardarla entera y sin lavar hasta el momento de su uso. En el refrigerador se mantiene mejor en el cajón de las verduras, donde puede durar entre 5 y 7 días. Es importante evitar almacenarla junto a frutas que liberan etileno, como manzanas o plátanos, ya que esto acelera su deterioro. Si ya está cortada, conviene cubrir la parte expuesta y consumirla lo antes posible, ya que se oxida con rapidez. También puede conservarse cocida: asada, salteada o al horno, guardada en un recipiente hermético en el refrigerador por varios días, o incluso congelada para un uso posterior.
En El Borde hemos cultivado varias variedades diferentes, la que no hemos cultivado nunca es la clásica italiana morada que a nuestro parecer, es la más amarga y menos rica. Las variedades clásicas en El Borde son la Antigua, Cuento de Hadas y Chinese String.
Les dejo algunas recetas de inspiración: