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Cilantro

El cilantro en El Borde siempre ha sido un desafío. Es una hierba temperamental en esta zona. En el sur se da de maravilla y por eso, está muy metida en la cultura culinaria de nuestro país.

Sin embargo, por estos lados hemos probado todo para aprovechar este delicioso cultivo que en si misma es bastante controversial.

Hay personas que genéticamente sienten el cilantro como jabón y no lo toleran, mientras que otros lo encuentran una delicia. Afortunadamente yo no le siento sabor a jabón y me encanta, pero en El Borde realmente no lo hemos logrado cultivar exitosamente.

Durante años hemos experimentado distintas maneras, técnicas, tiempos, y variedades y no hay caso. 😔

Aun así, vale la pena insistir. El cilantro es una de las hierbas más versátiles en la cocina y su presencia puede transformar un plato entero. Sus hojas aportan un frescor herbal y ligeramente cítrico que funciona muy bien en preparaciones frías como ceviches, salsas verdes y ensaladas, pero también en guisos y sopas cuando se agrega al final de la cocción. Los tallos, muchas veces subestimados, concentran gran parte del aroma y son una base excelente para sofritos, caldos y pastas de curry. Incluso las semillas, conocidas como coriandro, ofrecen un perfil especiado y cálido que se utiliza en encurtidos, mezclas de especias y panes.

Más allá del sabor, el cilantro también aporta beneficios nutricionales. Es una buena fuente de vitaminas A, C y K, además de antioxidantes y minerales como el potasio. Tradicionalmente se ha utilizado para apoyar la digestión y aliviar malestares estomacales, especialmente cuando se consumen sus semillas. Aunque se use en pequeñas cantidades, su inclusión frecuente en la cocina suma variedad, aroma y nutrientes a la dieta cotidiana.

Quizás por eso seguimos intentando cultivarlo. Porque, a pesar de su carácter complejo y de lo difícil que ha sido adaptarlo a nuestro clima y suelo, su aporte culinario y cultural lo hace un ingrediente que vale la pena perseguir. Y cada temporada nos recuerda que, en el huerto, algunas cosas requieren paciencia, observación y la voluntad de volver a intentar.

Les dejo algunas ideas: