Ruibarbo: Un tesoro en nuestras tierras
El ruibarbo es una hortaliza perenne proveniente de Asia que encuentra su mejor expresión en climas fríos. En Chile, es más común verlo en el sur, donde las temperaturas y las estaciones marcan un ritmo más cercano a su naturaleza. Pero como suele pasar en El Borde, nos gusta probar, correr el cerco y ver qué pasa. Y la verdad es que aquí también se ha dado bastante bien.
A diferencia de muchas otras hortalizas, del ruibarbo no se consume la planta completa. Sus hojas son tóxicas para los humanos, por lo que lo que llega a la cocina son sus tallos: firmes, jugosos y de un color que va desde el verde al rosado intenso. Ahí está todo. Su sabor es ácido, vibrante, con una frescura que despierta cualquier preparación.
El ruibarbo no es de consumo masivo ni inmediato. Tiene algo de rescate, de memoria, de cocina antigua. Y quizás por eso mismo vale la pena volver a mirarlo: por su carácter, por su acidez honesta y por ese lugar intermedio entre lo dulce y lo salado que lo hace tan interesante.
Aquí te dejamos algunas ideas: