Inicio / Blogs

Blogs

Acelga

Acelga

La acelga es un clásico en los huertos de Chile: generosa, resistente y —como decimos en el campo— bien “carne de perro”. Sin embargo, muchas veces queda injustamente en segundo plano.

En El Borde llevamos un par de años cultivando un mix de colores llamado Bright Lights, una variedad que nos encanta porque trae vida y diversidad a esta hoja que suele pasar desapercibida. Sus tallos amarillos, rosados, naranjos y rojos no solo alegran el huerto, sino también la cocina.

Pero más allá de lo visual, la acelga es profundamente noble: sabrosa, versátil y muy nutritiva. Es rica en vitaminas como la A, C y K, además de minerales esenciales como el hierro y el magnesio. Y algo que nos encanta es que se aprovecha completa: tanto sus hojas como sus tallos tienen textura, sabor y múltiples usos.

En la cocina, la acelga se adapta a todo. Puede ir salteada con ajo y aceite de oliva, en tortillas, sopas, guisos o incluso cruda en preparaciones más frescas cuando es joven. Los tallos, muchas veces descartados, son un tesoro: se pueden saltear, encurtir o cocinar por separado, aportando crocancia y dulzor.

En el huerto, además, es una aliada generosa: permite cosechas continuas si se manejan bien los cortes, entregando hojas nuevas durante semanas. Es de esas plantas que, una vez que entran en producción, no paran.

Quizás es momento de volver a mirar la acelga con otros ojos: no como un relleno olvidado, sino como una protagonista silenciosa, resiliente y llena de vida.

Apio Tango

Apio Tango

¿Sabías que el apio es uno de los vegetales con mayor carga de pesticidas en la agricultura convencional?

Por eso, cuando vas a la feria o al supermercado, sueles encontrar apios enormes, de tallos muy gruesos y un color verde intenso. Lo preocupante es que el apio se promueve como un alimento ultra saludable, valorado por sus propiedades diuréticas, antiinflamatorias, antioxidantes y digestivas, muy presente en jugos “detox” y dietas depurativas. Sin embargo, muchas veces lo que realmente se consume junto a él es una alta dosis de químicos.

Por esta razón, en El Borde decidimos cultivarlo de manera agroecológica. Nuestro apio no es gigante, pero sí profundamente aromático, sabroso y nutritivo, entregando todos sus beneficios sin tóxicos. Además, es una hortaliza muy versátil que se puede aprovechar por completo, tanto cruda como cocida.

Los tallos son ideales para ensaladas, salteados, caldos y sopas, donde aportan profundidad y aroma. Las hojas, muchas veces descartadas, concentran gran parte del sabor y los nutrientes: se pueden deshidratar y mezclar con sal para hacer una sal de apio perfecta para una michelada o un bloody mary, o usarlas como condimento en arroces, legumbres y verduras asadas. Una hortaliza simple, honesta y completa, que nos recuerda que lo verdaderamente saludable no siempre es lo más grande ni lo más vistoso, sino lo que se cultiva con cuidado y respeto por la tierra.

Aquí te dejo algunas ideas de recetas: